Resumen

Se realizó un estudio para determinar la confiabilidad de una prueba para medir dolor en adultas mayores. Se utilizó un grupo de 12 adultas mayores (N = 12), con una edad promedio de 63.58 años (D.S. ± 10.08). Se realizó un pretest para observar el nivel de dolor inicial de las sujetos en las rodillas, el cual consistió en ejecutar cuatro movimientos (poniéndose de pie, caminando, subiendo gradas y bajando gradas). Después de realizar un solo movimiento, la ejecutante indicaba cuánto dolor sentía entre 0 (sin dolor) y 10 (dolor severo); posteriormente, después de estar en reposo durante dos horas, se les aplicó el post test, en donde se repitió todo el proceso anterior. Para observar si existieron diferencias estadísticamente significativas entre los promedios de ambas mediciones, fue aplicada una ANOVA de una vía de medidas repetidas y, para obtener la confiabilidad de la prueba, se aplicó el coeficiente r de Pearson. Los resultados no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los promedios de ambas mediciones para 11 g.l. y una p < .001. La prueba r de Pearson mostró que los coeficientes obtenidos para los cuatro movimientos (poniéndose de pie = .73, caminando = .77, subiendo gradas = .92 y bajando gradas = .75) fueron mayores que el valor crítico de la Tabla de Pearson (11 g.l., a = .01, valor crítico = .634). Se concluye que el dolor es medible bajo condiciones controladas y que la prueba de dolor es realmente confiable para cada uno de los cuatro movimientos ejecutados.
Palabras clave: confiabilidad, dolor, prueba de dolor