Resumen

En el presente artículo se realiza una síntesis de la literatura teórica que, en la ciencia social, se ha desarrollado alrededor del concepto marco interpretativo. Por medio de un proceso de enmarcado se estructura un paquete interpretativo, configuración de mundo o guión mediante el que las personas lograrán diseccionar las sensaciones y las percepciones en vía diferente en términos
narrativos implícitos o explícitos. En este artículo se tiene la intención de realizar un análisis exhaustivo de la productividad teórica del concepto marco interpretativo (frame) en la comprensión
de la acción social. Los actores sociales enmarcan la amorfa realidad empírica para, mediante el instrumento del paquete interpretativo, moldear sus propuestas de transformación de los espacios sociales. De interés para la interpretación de las controversias o conflictos sociales es considerar, desde las perspectivas constructivistas, la concreción simultánea del pensamiento y del lenguaje. Se rechaza el principio del lenguaje como reflejo descriptivo del mundo empírico, como expresión conceptual de un pensamiento previamente formado y de una realidad empírica ya categorizada. Esto tiene consecuencias en la comprensión de los conflictos sociales. Así llegamos a
interpretar los problemas sociales, más que como fenómenos empíricos, como situaciones construidas y legitimadas por los actores sociales mediante el lenguaje. Desde cualquier perspectiva constructivista se declara que el lenguaje conforma o modela nuestro pensamiento y construye los atributos sobre el mundo
referencial. La conciencia de la experiencia surge de su expresión lingüística; el lenguaje determina el pensamiento, como nos señala Whorf (1956)  en el marco de la hipótesis Sapir­Whorf. Como se ha tratado de demostrar a lo largo de este siglo desde toda posición subjetivista (Nietzsche desde la filosofía; Whorf desde la antropología), que destaca el papel del lenguaje como mecanismo de construcción de las experiencias externas e internas al individuo, afirmamos, junto con Chillón (1998: 73), que las “realidades múltiples inevitables adquieren sentido para uno y son comunicables para los demás en la medida en que son verbalizadas: engastadas en palabras y vertebradas en enunciados lingüísticos.” (en cursiva en el original). Las experiencias externas e internas son categorizadas, tipificadas, mediante esquemas mentales, mediante marcos interpretativos.