Resumen

Este ensayo reflexiona sobre las posturas que emergen en torno a la educación intercultural bilingüe en La Araucanía, Chile. En la década de los noventa, en un contexto en que se comienzan a reconocer los derechos indígenas a nivel nacional e internacional, el movimiento mapuche adquiere nuevamente visibilidad pública. La respuesta parcial del Estado a sus demandas en los planos de la educación, la lengua y la restitución de tierra genera diferencias en los discursos y estrategias adoptados por las distintas facciones del movimiento. Así, emergen, fundamentalmente, dos posturas: una que se centra en la reivindicación del derecho a vivir, de acuerdo con la propia cultura, muy cercana al comunitarismo; y otra, en la que las nociones de pueblo y nación se tornan centrales, ya que revelan la intención de establecer un proyecto de construcción nacional propio que se enfrente a aquel del Estado chileno. En este marco, la educación —y la educación intercultural en particular— se transforman en un escenario más del conflicto intercultural, clave en la disputa por el derecho a reproducir la cultura tradicional y/o encaminarse a la autonomía política.