Resumen

En el marco de la teoría de los intereses constitutivos de saberes de Habermas, las ciencias de la salud no han sido posicionadas, de manera formal en ella para explicar, comprender y transformar sus objetos o fenómenos de estudio a profundidad. Los gremios científicos de las ciencias de la salud han analizado estas ciencias y llevado a cabo los procesos de formación, capacitación y educación continua de su personal con el método científico tradicional del positivismo y han relegado el uso de otros métodos científicos “naturalistas-cualitativos” aportados por las ciencias sociales. El propósito de este ensayo es delinear cuatro aspectos teórico-metodológicos que justifican el uso de métodos mixtos, por lo que se proveen experiencias de investigación con esta metodología. Se concluye que, no es el uso de una técnica particular la que define a una persona investigadora como positivista o interpretativa o sociocrítica, sino que es preciso comprender la existencia de una correlación entre el paradigma y los métodos de investigación cuantitativos y cualitativos y su empleo en una metodología mixta, en aras de estudiar la realidad de forma holista, ya que no es productivo dar preferencia a uno solo de estos estilos de pensamiento y excluir las potencialidades de otros. En consecuencia, lo primordial y necesario es examinar la realidad integralmente, con metodologías pluralistas para potenciar su cambio hacia condiciones de mayor equidad y justicia social.