Resumen

Entre los problemas que experimentan los migrantes[1] en Santiago de Chile se encuentran el acceso a una vivienda y a un hábitat de calidad, particularmente en los primeros años de su experiencia migratoria. Enfrentan también dificultades de convivencia, discriminación y xenofobia en el espacio público, barrios y trabajo. Abordamos estos aspectos a partir de la noción de prueba urbana, que refiere a una tensión de naturaleza histórica y estructural que confronta a los individuos a desafíos comunes en relación con su vida en la ciudad, frente a los cuales deben responder desde su experiencia y a partir de sus recursos personales. Mediante un estudio cualitativo buscamos conocer cómo se manifiestan estas tensiones para un grupo de migrantes y los modos en que las enfrentan. Los resultados confirman la presencia de vulnerabilidad habitacional temprana, racismo y discriminación, mientras que los principales soportes a los que recurren son el proyecto migratorio, junto con el repliegue en el espacio doméstico y “soportar” la discriminación.

Palabras clave: Migración, proyecto migratorio, vivienda, trabajo, racismo