Resumen

Los equipamientos y materiales en las actividades físicas en el medio natural y en los deportes de aventura corresponden a instalaciones e instrumentos concretos para cada modalidad deportiva. La práctica de escalada, kayak, esquí o bicicleta todo terreno (BTT) será más adecuada y variará en función de las condiciones medioambientales que presente el entorno y de las características de este. Los objetivos del presente estudio fueron analizar los deportes incluidos en los raids y conocer el material, instalaciones y época de año de práctica. La muestra estuvo compuesta por 272 competidores de élite de la Liga Española de Raids de Aventura. El instrumento de medida utilizado fue un cuestionario autoadministrado validado previamente. Los resultados obtenidos fueron que un 80.1% de los participantes practicaba deportes de aventura en todas las estaciones del año por igual y un 69.8% utiliza material específico en la práctica deportiva. Este estudio concluye que los competidores en los raids de aventura practican diversos deportes de aventura en todas las épocas del año por igual y que el material específico es el más común entre los competidores en el entorno natural.  

Metodología

Muestra. El universo de la población estuvo compuesto por todos los competidores que participan en la LERA, para un total de 312 sujetos. Se llevó a cabo un diseño muestral no probabilístico y por conveniencia, según la participación en las cuatro pruebas más importantes del panorama español. Teniendo en cuenta el universo, y para una heterogeneidad del 50%, un margen error del ±2, un nivel de confianza del 95.5%, el tamaño muestral debería corresponder a un mínimo de 272 sujetos.

La LERA está formada cada año por un número variable de competiciones, donde el año del trabajo de campo es de un total de seis competiciones; todas estas del tipo race y extremo. Dentro de cada una de estas competiciones existía la categoría de promoción y élite, pero se optó por seleccionar a toda la muestra de élite por ser la más importante a nivel nacional e internacional, ya que en ella corren los raiders que participan en pruebas internacionales, mientras que a la categoría promoción acuden deportistas federados, no federados, deportistas espontáneos y otros que deciden correr una sola carrera y ninguna más en la LERA.

De este modo, una vez establecido el número de participantes objeto de estudio, se escogió a los corredores, y se tuvo en cuenta las cuatro competiciones con más transcendencia del panorama español que forman parte de la LERA (el Raid Gredos, Transaventur, Bimbache Extrem y Sierra Espuña), ubicada cada una de estas en una comunidad autónoma diferente. No fue necesario acudir a más pruebas, pues con las cuatro seleccionadas sería suficiente para acceder a los 272 sujetos de la categoría élite. De esta forma, se aseguró poder acceder a todos los corredores, y no solo a aquellos que, por cercanía a una de las competiciones, dejan de asistir a alguna prueba de la LERA.

Instrumento. Se diseñó un cuestionario ad hoc como instrumento de investigación por encuestas, ya que se considera una herramienta para obtener información en contextos sociales (Sierra, 2001). Este instrumento fue diseñado por Baena-Extremera (2008) y tiene como título “Cuestionario de análisis del perfil sociodemográfico y deportivo de los competidores de raids de Aventura en España”; ha sido utilizado para la elaboración de una tesis doctoral (Baena-Extremera, 2008) y de diversos artículos de investigación en revistas internacionales de prestigio (Baena-Extremera & Rebollo, 2008, 2009; Baena-Extremera, Granero-Gallegos, Luque & Rebollo, 2012; Luque, Baena-Extermera & Granero-Gallegos, 2011). Este cuestionario fue validado previamente por expertos; se utilizó el rango intercuartílico, para lo cual todas las aportaciones dieron un resultado entre 0 y 1. Seguidamente, se calculó su estabilidad con un test-retest con 52 deportistas, donde un 90% de las correlaciones resultó significativo y positivo. Luego, se ha hallado el coeficiente Alfa de Cronbach, resultado por encima de .70, tanto en el test como en el re-test, lo cual demuestra la fiabilidad del mismo. Como última opción, se ha llevado a cabo un análisis con t de student para muestras relacionadas entre el test y el re-test, de tal manera que no se encontraron diferencias significativas entre ninguna de las preguntas. Para las variables nominales, se llevaron a cabo análisis de kappa, donde se obtuvieron resultados similares.

Cabe destacar que dicho cuestionario forma parte de la investigación llevada a cabo por Baena-Extremera (2008), por lo que estaba, inicialmente, compuesto por 66 preguntas de distintos tipos (de identificación, de información, de opinión, de actitud y de motivación), que permitían hacer un análisis completo de los corredores de RA. En dicho instrumento existían preguntas abiertas, cerradas y categorizadas. Para este trabajo de investigación, se seleccionaron solo y exclusivamente las preguntas de identificación, las cuales se detallan a continuación: 1) “¿En qué época del año realiza su práctica de deporte de aventura?”, como posibles respuestas: a) En todas por igual, b) Más en verano, c) Más en otoño, d) Más en invierno, e) Más en primavera, f) Durante el curso escolar; 2) “¿Qué lugares de entrenamiento utilizas?”, como posibles respuestas: a) Medio natural, b) Material específico, c) Ninguno, d) Rocódromo y zonas artificiales. Así, al seleccionar estas interrogantes, se hacía uso de preguntas validadas en este tipo de competiciones, además de dar respuesta a los objetivos de esta investigación.

Diseño y procedimiento. El diseño del trabajo fue de carácter no experimental, seccional y descriptivo. Una vez diseñado el cuestionario, se eligió la prueba más representativa de España, el Raid de Gredos. Tras contactar y solicitar permiso a la organización de cada uno de los eventos para pasar los cuestionarios a los participantes, se planificó la forma para que los raiders los contestaran. Posteriormente, se citó a los competidores para responder a esta encuesta en el primer briefing de la carrera o justo a la llegada a las instalaciones, en el momento de cerrar la inscripción y la recogida de dorsales. El cuestionario fue autoadministrado y se informó del anonimato de las respuestas, por lo que se pedía máxima sinceridad; además, se indicó que tenía una duración aproximada de 15 a 20 minutos.

Análisis estadístico. Atendiendo a las preguntas seleccionadas, se ha llevado a cabo análisis descriptivos (Figura 1 y 2) y la prueba de contraste de hipótesis para datos no paramétricos, de chi-cuadrado de Pearson (Tabla 1, 2, y 3). La prueba de independencia chi-cuadrado permite determinar si existe una relación entre dos variables categóricas, como el caso que en este trabajo se aborda. Es necesario resaltar que esta prueba indica si existe o no una relación entre las variables, pero, en cambio, no indica el grado o el tipo de relación; es decir, no indica el porcentaje de influencia de una variable sobre la otra o la variable que causa la influencia. Para llevar a cabo estos análisis, se ha utilizado el paquete estadístico SPSS V.21.

Resultados

La Figura 1 permite apreciar los datos recogidos de los competidores que participan en la LERA respecto a la época en la cual suelen practicar los DA.

Figura 1: Distribución de práctica de DA en función de la época del año. Fuente: elaboración propia.

En cuanto a la época del año en la que los atletas practican deporte de aventura, ellos afirman que lo llevan a cabo con la misma frecuencia en todas las estaciones del año un 80.1%; más en la estación de verano, el 10.3%; más en otoño, el 2.6%; más en invierno, el 1.1%; más en primavera, el 5.5%; y durante el curso escolar, el 0.4%.

Se realizó un análisis de cada uno de los DA, según la época del año, y se encontraron diferencias significativas en orientación (F=23.757, gl=5, p<.000), en escalada (F=20.017, gl=5, p<.001), en rapel (F=26.566, gl=5, p<.000), en espeleología (F=13.039, gl=5, p<.023), en paracaidismo (F=16.914, gl=5, p<.005), en puenting (F=11.819, gl=5, p<.037), en vuelo libre (F=16.332, gl=5, p<.006), en descenso de barrancos (F=15.822, gl=5, p<.007), y en rafting y kayak (F=13.368, gl=5, p<.020). En cambio, no se encontraron diferencias significativas en el trekking (F=10.395, gl=5, p<.065), en la BTT (F=4.706, gl=5, p<.453), en el parapente (F=2.324, gl=5, p<.803), en el submarinismo (F=5.892, gl=5, p<.317, en el surf e hidrospeed (F=5.431, gl=5, p<.366) y en otros DA (F=5.329, gl=5, p<.377). Destaca cómo todos los deportes, menos en el paracaidismo y el vuelo libre, se practican en todas las épocas del año por igual.

Tabla 1: Relación entre DA practicados y época del año - En todas por igual Más en verano Más en otoño Más en invierno Más en primavera Durante el curso escolar Orientación 84.6% 8.7% 3.6% .0% 2.6% .5% Trekking 82.0% 9.6% 2.8% 1.2% 4.0% .4% BTT 81.5% 9.1% 2.8% 1.2% 5.1% .4% Escalada, alpinismo 84.6% 7.7% 2.7% 1.4% 3.2% .5% Rapel 85.6% 8.9% 3.0% .5% 2.0% .0% Espeleología 75.9% 19.0% .0% 2.5% 2.5% .0% Parapente 100% .0% .0% .0% .0% .0% Paracaidismo 37.5% 50.0% 12.5% .0% .0% .0% Puenting 79.3% 13.8% .0% 6.9% .0% .0% Vuelo libre 50.0% .0% 50.0% .0% .0% .0% Descenso de barrancos 83.8% 10.8% 3.0% 1.2% 1.2% .0% Rafting, kayak 84.0% 11.0% 2.5% .0% 2.5% .0% Submarinismo 82.4% 5.9% 4.4% 2.9% 4.4% .0% Surf, hidrospeed 75.6% 19.5% .0% .0% 4.9% 4.9% Otros DA 67.6% 20.6% .0% .0% 11.8% .0% Fuente: elaboración propia.

En relación con los materiales usados y los DA practicados, solo se encontraron diferencias significativas entre deportes como la BTT (F=16.666, gl=2, p<.049), la escalada y alpinismo (F=10.454, gl=2, p<.003), el rapel (F=8.329, gl=2, p<.004), y la espeleología (F=9.212, gl=2, p<.039), donde destaca fundamentalmente el material específico del deporte sobre el general. En cambio, no se hallaron diferencias significativas en la orientación (F=4.254, gl=2, p<.2783), en el trekking (F=2.235, gl=2, p<.6483), en el parapente (F=3.336, gl=2, p<.236), en el paracaidismo (F=5.556, gl=2, p<.200), en el puenting (F=2.234, gl=2, p<.698), en el vuelo libre (F=2.978, gl=2, p<.758), en el descenso de barrancos (F=5.876, gl=2, p<.423), en el rafting y kayak (F=5.487, gl=2, p<.354), en el submarinismo (F=3.359, gl=2, p<.221) y en el surf e hidrospeed (F=4.897, gl=2, p<.784). Esto evidencia la especificidad que requieren estas disciplinas deportivas, tal como se aprecia en la Tabla 2.

Tabla 2: Relación entre DA practicados y los materiales usados en las prácticas deportivas - Material específico del deporte Material general y específico del deporte Material deportivo general Orientación 20.5% 38% 41.5% Trekking 37.9% 43.6% 18.5% BTT 40.1 42.7 17.2 Escalada, alpinismo 71.2 26.3 2.5 Rapel 62.9% 37.1 .0 Espeleología 78.6% 20.3% 1.1% Parapente 100.0% .0% .0% Paracaidismo 97.0% 3.0% .0% Puenting 65.3% 30.2% 4.5% Vuelo libre 98.0% 2.0% .0% Descenso de barrancos 60.1% 35.3% 4.6% Rafting, kayak 42.5% 30.8% 26.7% Submarinismo 99.0% 1.0% .0% Surf, hidrospeed 45.2% 50.2% 4.6% Fuente: elaboración propia.

Tabla 3: Relación entre DA practicados y las instalaciones usadas en las prácticas deportivas - Medio natural gimnasio Otros Medio natural y gimnasio Orientación 43.1% .5% .5% 55.9% Trekking 41.8% 1.2% .4% 56.6% Btt 44.3% 1.2% .4% 54.1% Escalada, alpinismo 39.0% 1.4% .0% 59.6% Rapel 41.9% .5% .5% 57.1% Espeleología 49.4% 3.8% .0% 46.8% Parapente 77.8% .0% .0% 22.2% Paracaidismo 25.0% .0% .0% 75.0% Puenting 27.6% 6.9% .0% 65.5% Vuelo libre 100.0% .0% .0% .0% Descenso de barrancos .44.6% 1.2% .0% 54.2% Rafting, kayak 40.9% .0% .6% 58.5% Submarinismo 47.1% 2.9% .0% 50.0% Surf, hidrospeefd 56.1% .0% 2.4% 41.5 Fuente: elaboración propia.

En la relación entre los DA y las instalaciones que usan los deportistas se encontraron diferencias significativas en el trekking (F=9.200, gl=3, p<.027), la escalada y alpinismo (F=16.514, gl=3, p<.001), la espeleología (F=9.436, gl=3, p<.024), el puenting (F=11.382, gl=3, p<.010), el rafting o kayak (F=7.942, gl=3, p<.047), y el surf o hidrospeed (F=8.882, gl=3, p<.031). No hubo, en cambio, diferencias significativas en la orientación (F=3.883, gl=3, p<.274), en la BTT (F=.631, gl=3, p<.889), en el rapel (F=4.979, gl=3, p<.173), en ala delta y parapente (F=4.558, gl=3, p<.207), en el paracaidismo (F=1.464, gl=3, p<.691), en el vuelo libre (F=2.644, gl=3, p<.450), en el descenso de barrancos (F=1.855, gl=3, p<.603), en el submarinismo (F=3.199, gl=3, p<.362) y en otros DA (F=1.173, gl=3, p<.556). En la Tabla 3 se puede apreciar cómo el medio natural es la instalación preferida por todos los deportistas, habiendo una combinación importante de medio natural y gimnasio en deportes de aire, como paracaidismo y puenting, y otros de tierra, como escalada y alpinismo.

En cuanto al material y equipamientos utilizados por los raiders en sus prácticas deportivas, estos resultados se pueden observar en la Figura 2.

Figura 2: Distribución de frecuencias según los equipamientos y materiales utilizados en la práctica de DA. Fuente: elaboración propia.

El material específico es el recurso más utilizado por los raiders, con un 69.8 %, seguido del medio natural, con el 24.9%; un 2.4% hace uso de rocódromos y zonas artificiales; además, prácticamente ninguno, el 0.8 % de los encuestados, afirma no utilizar ningún material.

Seguidamente, se ha llevado a cabo análisis inferenciales por sexo, a través del estadístico de chi-cuadrado de Pearson. En los resultados obtenidos no se encontraron diferencias por sexo entre hombres y mujeres, lo que muestra que el uso de equipamientos, materiales y época del año de las prácticas son iguales para ambos casos.

Discusión y Conclusiones

Los objetivos de este trabajo fueron, por un lado, analizar en qué época del año los deportistas practican los DA y, por otro, analizar el tipo de equipamientos y materiales que utilizan.

Se encontró que los participantes del estudio realizaban prácticas de DA en todas las épocas del año por igual; esto debido a que existen DA que se pueden practicar en cualquier época y a que existen deportes que pueden ser más propios de la estación del verano (por ejemplo, escalada en roca) y el invierno (por ejemplo, la escalada en hielo). Atendiendo a los resultados obtenidos, se encontró relación con lo expuesto por BaenaExtremera (2008), ya que los practicantes de DA afirman que disponen de tiempo libre generalmente en todos los periodos del año por igual y, en algunos casos, más en verano que en otras épocas. Esto corrobora que los DA son practicados en todas las épocas por igual, puesto que los deportistas disponen de tiempo libre. Este dato es, además, de gran interés, si se atiende a los posibles impactos ambientales que cada deporte produce en el medio donde se practica, y que este varía según la época del año (Baena-Extremera, Granero-Gallegos, Luque-Valle & Rebollo, 2012).

En cuanto a las distintas modalidades deportivas prácticas en función de la época del año, el presente estudio encontró diferencias significativas en todos los deportes, con excepción del trekking, la BTT, el submarinismo, el surf e hidrospeed y en otros DA. Estos resultados se explican de dos formas diversas en función de los DA. Por un lado, el trekking, la BTT y el submarinismo pueden adaptarse mejor a las condiciones climáticas de las distintas épocas del año, de tal manera que existen quienes prefieran los días soleados de verano, y otros, la llovizna de invierno. Por otro lado, el surf e hidrospeed se ven más condicionados a practicarse en verano, puesto que las corrientes acuáticas son más predecibles en esta estación.

En esta línea, Olivera y Olivera (1998) relacionaron que la mayoría de las actividades en la naturaleza y los DA se realizaban durante su época estacional de práctica. Un estudio realizado en la ciudad de Barcelona recogió la BTT, el rafting y la escalada como las actividades más practicadas en esta área; además, lo habitual es que fueran practicadas en las épocas de verano (Olivera y Olivera, 1998). En el campo del senderismo, Granero (2004) afirma que la mayoría de los senderistas que recorren el Camino de Santiago lo hacen en el mes de julio, el de mayor afluencia de deportistas, seguido de los meses de septiembre, mayo, agosto y junio; febrero y enero fueron los meses de menor práctica. En estos meses igualmente ha recibido mayor número de amantes de la naturaleza la Sierra de Guara; se recogió que el número de visitantes creció entre los meses de abril y septiembre, la cifra varió en función del mes del año y de la zona del Parque Natural (Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, 2012).

A nivel internacional y de reconocimiento mundial, el Monte Manali, situado en el Himalaya, alcanzó la cifra de 551 000 visitantes en 1994-1995. Cabe destacar la grave disminución del 20% en el tráfico de turistas en el año 1995, debido sobre todo a las condiciones climáticas, que conllevaron nuevas infraestructuras de carretera tras las inundaciones. A partir de las últimas tres décadas se ha observado un aumento del 270% por década en la afluencia turística (Singh & Mishra, 2004), lo que muestra la importancia de las infraestructuras para la práctica deportiva. De esta forma, se observa igualmente la importancia de la época del año al practicar DA.

Siguiendo con lo anterior, Bentley, Cater y Page (2010) señalan las condiciones adversas o cambiantes del clima en función de la época del año como factor clave en los accidentes y lesiones que se producen en la práctica de los DA, junto a otros determinantes, como la presencia de condiciones del terreno peligroso y la falta de familiaridad con el medio ambiente. Ante los inconvenientes meteorológicos, Van Bottenburg y Salome (2010) proponen adaptaciones de los deportes al aire libre practicados en un ambiente cambiante e incluso, en ocasiones, hostil, a instalaciones artificiales, y de esta forma convertirlos en seguros, predecibles y controlados, para protegerse de los temporales. Esto, además, sería de gran interés si en un futuro próximo se pudiera ver lo que estas particularidades condicionan el rendimiento deportivo, según el conocimiento de cada una de las disciplinas de los deportistas (Baena-Extremera, Granero-Gallegos, Gómez-López & Rebollo, 2013).

Atendiendo al segundo objetivo, el cual pretendía analizar el tipo de equipamientos y materiales que los competidores de este ámbito deportivo utilizan en la práctica de los DA, el material específico es el recurso más utilizado por los competidores de la LERA. Esto se puede deber a que los RA están compuestos de modalidades deportivas muy específicas en diversos entornos naturales y que precisan de un material concreto para cada una de estas. Las disciplinas deportivas en que más afirmaron los atletas usar material específico fueron el paracaidismo, parapente, vuelo libre y submarinismo. Esto debido a que el instrumental es más específico en estos deportes que, por ejemplo, en la escalada y alpinismo, rappel, espeleología y descenso de barrancos, en los cuales se usan materiales similares o, en ocasiones, los mismos para su práctica. En cuanto a las instalaciones utilizadas, se encontraron diferencias significativas en los siguientes DA: trekking, escalada y alpinismo, espeleología, puenting, rafting o kayak, y surf o hidrospeed. Los raiders adaptan sus entrenamientos de estos deportes, tanto en un medio natural como en el gimnasio, lo que muestra que los DA no son solo practicados y entrenados en medios naturales, sino también en gimnasios deportivos.

En este caso, Fuster y Funollet (2008) hacen hincapié en la necesidad de utilizar materiales y equipamientos específicos para que exista una relación entre el deportista y el medio, ya sea como aprovechamiento de su energía o incluso como elementos de seguridad y de protección de agentes específicos. En esta línea, pero más hacia el ámbito turístico, Martínez y Solsona (2000) destacan los equipamientos turísticos como una de las variables atractivas en la competencia de elección al elegir el destino en el turismo activo rural. Así, tanto las empresas como los equipamientos relacionados con el turismo rural, en su versión de turismo activo, son factores importantes en la selección del destino vacacional (Moscoso, Moyano & Garrido, 2004).

Sin embargo, Bourdeau, Corneloup y Mao (2002) señalan el fuerte “anticonformismo” en cuanto a los equipamientos, materiales e instalaciones en los DA, lo cual debe ser calificado por ciertos acontecimientos que tienden a transformar los entornos naturales en instalaciones reales para turismo deportivo. Referirse a un entorno como un espacio de deportes “naturales” no significa que los recursos de esa naturaleza se utilizan en su estado natural; es cierto que esto es generalmente la regla para los deportes aéreos y, en menor medida, deportes de aguas bravas (arroyos de montaña con flujo regulado), pero no es el caso para la escalada, donde el equipo destinado a hacer las subidas más seguras (itinerarios y enfoques) es un factor importante en la determinación del uso de un espacio. Posterior al uso del material específico está el medio natural, lo cual se relaciona con Baena-Extremera et al. (2013), quienes afirman que este tipo de eventos se celebran en terrenos muy variados, como bosques, parques, praderas o montañas, para provocar que los participantes tengan que hacer uso del medio natural para poder prepararse para las pruebas competitivas.

Para finalizar, es llamativo el escaso porcentaje de raiders que afirma utilizar los rocódromos y zonas artificiales, ya que en épocas de climatología adversa o por la lejanía de ciertos entornos naturales específicos, las instalaciones deportivas en entornos artificiales y cerrados pueden facilitar el entrenamiento de los deportistas. Esto se puede deber a que varios de los participantes no disponen de instalaciones artificiales cercanas para realizar sus entrenamientos correspondientes (Baena-Extremera, 2008). Recientemente, van Bottenburg y Salome (2010) destacan la reciente creación en el ámbito recreativo de instalaciones artificiales para la práctica de la escalada, el esquí, el surf, el remo y el paracaidismo; sin embargo, no se aprovechan para entrenar los deportistas del alto rendimiento. Teniendo en cuenta lo anterior, Bagness (1995) encuentra que las pruebas de RA presentan recorridos que no son entrenables hasta el momento de la competición y nunca se repiten, por lo que es difícil disponer de equipamientos y zonas artificiales específicas para preparar las distintas pruebas que componen los RA.

Como conclusión, destaca que en todas las épocas del año por igual los participantes realizaban DA. Por otro lado, los equipamientos y materiales que utilizaban los participantes del estudio en sus prácticas de DA es generalmente el material específico, ya que una de las características de estas prácticas es el equipamiento que se utiliza. Además, resalta que la gran mayoría de prácticas se realiza en el medio natural, por lo que es de entender que ese es el sitio que se utiliza para entrenar y, por supuesto, para competir.

Participación: A- Financiamiento, B- Diseño del estudio, C- Recolección de datos, D- Análisis estadístico e interpretación de resultados, E- Preparación del manuscrito.