Resumen

En la ampliación que se hizo al costado sur de la Avenida Segunda de San José, entre 1951
y 1972, se demostró que la búsqueda de la regulación del flujo vehicular que transitaba por
esta ciudad, se hizo a expensas de su patrimonio histórico-arquitectónico y de su identidad
local. Debido a que esta ampliación en un principio no contó con el respaldo técnico y económico
que la sustentara, se considera que fue apresurada e improvisada. Este proyecto
urbanístico contó con el apoyo de la Curia Metropolitana, la cual vendió a la corporación
municipal capitalina, el terreno donde se ubicaba El Sagrario, para su demolición.