Resumen

Este artículo consiste en un estudio longitudinal realizado entre los años 2014-2017 con tres grupos de estudiantes del nivel de Diplomado de Pedagogía con énfasis en I y II ciclos, Educación Especial y Pedagogía con énfasis en Educación Preescolar, que se imparten en la División de Educación Básica (DEB) del Centro de Investigación en Docencia y Educación (CIDE) de la Universidad Nacional (UNA) en Costa Rica y se elabora en el marco del proyecto Identidad Docente: Resignificando la labor profesional adscrito a la DEB. Desde una fase metodológica indagatoria, se aplicó un cuestionario a diversos grupos de estudiantes en el año 2014 y posteriormente se reaplicó el cuestionario a las mismas personas participantes en el año 2017, esto con el fin de valorar la escogencia personal de cursar una carrera de formación docente, así como el apoyo recibido por parte de su familia durante la formación universitaria. Los resultados señalan que el estudiantado se identifica claramente con ser docente, identificación que se fortalece a lo largo de su proceso formativo aun cuando no todas las estudiantes y ni todos los estudiantes se visualizan para ejercer la docencia como profesión durante toda su vida futura. Además, se presentan diferencias sobre la escogencia de la profesión docente como formación inicial y la percepción del reconocimiento social de esta profesión. Se concluye que es indispensable contribuir desde los centros y facultades de educación a la formación inicial docente y al desarrollo profesional de la educadora y el educador costarricenses.