Resumen

Este texto propone una discusión sobre el imaginario histórico costarricense, y la forma en que éste impide terminar de comprender la violencia política de los años cuarenta. La tesis central es que los costarricenses no podemos dar cuenta satisfactoriamente de dónde salió aquella explosión de violencia. Simultáneamente, plantea el tema de nuestras dificultades para percibir los procesos destructivos gestados en nuestro tejido social. Dificultades asociadas con las representaciones imaginarias del mismo, las cuales, todavía hoy, no han perdido efectividad