Resumen

Se utilizaron datos de las encuestas a las personas graduadas de las universidades costarricenses entre 2000 y 2010 para examinar si la segregación por género de las carreras universitarias se asociaba con la probabilidad de estar empleada.  Los resultados mostraron que las personas graduadas que estudiaron carreras dominadas por hombres tuvieron una mayor probabilidad de estar empleadas.  No obstante, mientras las mujeres que ingresaron a programas predominantemente masculinos poseyeron una ventaja en el empleo, los hombres que incursionaron en carreras femeninas fueron penalizados por ello.  La educación, experiencia laboral profesional y diferencias de clase resultaron también significativas para comprender el empleo femenino, aunque en menor grado para los hombres.  Finalmente, una descomposición Oaxaca-Blinder para los modelos no lineales mostró que únicamente cerca de un cuarto de la brecha en el empleo se explicaba por las diferencias en las características individuales, sugiriendo la existencia de discriminación a favor de los hombres.