Resumen

La concepción de medicina en el entorno latinoamericano está permeada por una identidad sincrética, en la cual tradición y religiosidad juegan un papel determinante. En “La hora de las convicciones alternativas ¡Una cita con el Diablo!” y “Protagonista: el Niño Fidencio. Todos los caminos llevan al éxtasis”, Carlos Monsiváis retrata algunas de las prácticas de curación arraigadas en la cultura popular mexicana durante el siglo XX. En la primera crónica, la sierra de Catemaco en la región de Los Tuxtlas es el escenario donde el brujo Gonzalo Aguirre despliega rituales que recrean y resignifican las creencias populares, potenciando algo más que sólo la sanación corporal. En la segunda, el Niño Fidencio se erige como símbolo de mitos y rituales, origen de peregrinaciones y quien a través de métodos para el tratamiento de las enfermedades propicia una mística de la marginalidad. Ambos retratos monsivaisianos de la medicina tradicional y la religiosidad popular ponen en entre dicho la lógica moderna y la concepción occidental de la medicina, al tiempo que debate sobre las formas que toma la tradición en la sociedad capitalista de fin de siglo XX. 

Palabras clave: Medicina, literatura, crónica, medicina tradicional, religiosidad popular, Carlos Monsiváis