Resumen

Dios es la Belleza Suprema. Lo que existe en el mundo y lo que crea el ser humano con su ingenio es “lo bello” que participa en parte de la belleza. El cristiano debe descubrir y dar a conocer la alegría y la belleza de su fe en los diversos ámbitos de la vida cotidiana. El arte es una manifestación del ser de la persona: de sus ideales, de sus alegrías y preocupaciones, en fin, de los valores y experiencias que conducen su existencia.