Resumen

Este ensayo procura responder una serie de intrigantes preguntas: ¿de dónde arrancan efectivamente las dificultades de las sociedades centroamericanas para establecer mecanismos políticos estables y de consenso entre sus élites, a pesar de los múltiples canales de movilidad social que median entre los sectores dominantes y subsordinados? ¿Por qué muchas veces las élites luchan tanto o más entre ellas que con sus contendientes ubicados más abajo en las jerarquías? ¿Por que las élites pierden periódicamente control sobre estos últimos, independientemente de las condiciones que prevalezcan en la economía, sea en tiempos de expansión o de contracción, de auge o de crisis? ¿Por qué es la intervención foránea tan fuerte en la zona, o lo que es lo mismo qué factores contribuyen a que las élites en conflicto permanente tiendan a buscar aliados externos que inclinen en su favor el resultado de las luchas que de otra manera no podrían ganar a pesar de que en este proceso pierdan la autonomía y empeoren las condiciones de la viabilidad nacional, entre otras cosas? En fin, ¿a qué se deben los conflictos que adquieren peligrosamente dimensiones nacionales y regionales incontrolables, rematando en la militarización contínua de los mismos y la destrucción de múltiples esfuerzos orientados a levantar formas civilizadas y progresistas de institucionalidad política civil?