Resumen

Este volumen del Anuario de Estudios Centroamericanos se publica en medio de un escenario no más prometedor que el que predominara un año atrás. De los hechos llamativos en el panorama de la región, como las protestas en Nicaragua y Honduras contra sus gobiernos, el repliegue de la izquierda partidaria en las elecciones de 2019 en El Salvador, el ascenso político de grupos conservadores en Costa Rica o la permanente desigualdad social en cada uno de sus países, ninguno representa un giro novedoso en la evolución socioeconómica y política reciente.


En cierta medida, el Dossier publicado en este 2019 permite ver una de las formas que toma la continuidad en la región, al ser analizada en profundidad la serie de efectos que en un país como Honduras ha tenido y sigue teniendo el golpe de Estado ocurrido en 2009. A diez años de ocurrido este evento, son frecuentes las expresiones de malestar social ante las manifestaciones de violencia política y las contradicciones de sectores de elite que, una década atrás, justificaron el golpe de Estado como modo de evitar una posible reelección y, tiempo después, recurrieron a ella de forma muy cuestionable para agravar un panorama político y económico que no deja de producir incesantes demandas sociales de democratización.