Resumen

En este artículo, cuestiono la práctica de reducir el aprendizaje de una segunda lengua o lengua extranjera (bilingüismo emergente) a la adquisición de la competencia lingüística equivalente a la de un hablante monolingüe de la lengua meta. Asimismo, abogo para que las capacidades lingüísticas de estos bilingües emergentes sean entendidas y examinadas desde un enfoque holístico que parte de la premisa que el bilingüismo es un fenómeno diferente a procesos de adquisición de una primera lengua. Además, con el propósito de evidenciar las repercusiones de utilizar el idealizado hablante monolingüe de la lengua meta como modelo por seguir, examino las experiencias/opiniones de estudiantes y profesores del departamento de inglés en una universidad pública en Costa Rica, respecto a lo que significa aprender una lengua extranjera y adquirir destrezas bilingües. De aquí en adelante, me dedico a discutir el reto que representa librar programas de educación en lengua extranjera de esta tendencia para así forjar espacios donde los bilingües emergentes no se caracterizan como hablantes carentes y deficientes de la lengua extranjera.