Resumen

"Es siempre el acto de clausura de las actividades académicas anuales ocasión propicia y surgente para hacer un alto en el camino, examinar el trecho recorrido y escudriñar con mirada penetrante los horizontes hacia los cuales dirigimos nuestros pasos. La noche es plácida por razón de la época, y espiritualmente también lo es porque es noche de esperanzas rematadas en el corazón de los jóvenes, sus padres y sus maestros. Todo invita entonces a emplearla en intentar unas cuantas reflexiones sobre responsabilidades de la institución, sobre responsabilidades nacionales de la institución."