Resumen

"Esperamos vivamente que cada uno de ellos sea el hombre de pensamiento libre, aptitud analítica y capacidad creadora que requiere nuestra democracia, y con los conocimientos y las técnicas que el desarrollo de la nación demanda. Estos dos aspectos de la formación universitaria nos preocupan fundamentalmente, porque corresponden a los fines y objetivos de la educación en un país que al tiempo que es orgullosamente libre, afanosamente busca promover su crecimiento espiritual y material con intensidad y armonía. Lo último dice relación con los problemas y las necesidades sociales en el más amplio sentido del término, que deben ser estudiados y atendidos con máxima preocupación. Lo primero, con los problemas y las necesidades del hombre individual, de su espíritu y su personalidad, valores absolutos dentro de una sociedad permeada por los principios del cristianismo y el humanismo".