Resumen

Arnoldo Ballesteros había sido siempre el tipo de hombre indeciso, de los que requieren mucho más tiempo del necesario para evaluar opciones y elegir un curso de acción. Siempre atado por complejos que se aferraban a él con persistencia vegetal, cual lianas abrazando los árboles del bosque, el señor Ballesteros mostraba una capacidad de respuesta lenta e imprecisa, como esos relojes viejos que rehúsan marcar el compás del tiempo apropiadamente.